“No tomé parte en un acuerdo millonario, ni deslumbre a niños pequeños ni sorprendí a una multitud con las habilidades lingüísticas adquiridas con Rosetta Stone. Simplemente soy una mujer de mediana edad de un pequeño pueblo del medio oeste en EEUU con el sueño de ir a Paris. El curso me dió la confianza necesaria para defenderme en el sistema de transporte, leer menús y pedir una entrada para uno en el museo. Es una pequeña victoria para una mujer de mi edad quien quiere ir a un país y entretener a los locales con su confianza y su habilidad para hablar su idioma. Merci.”





