Sin duda alguna, la presidencia de Obama abarcará muchos eventos importantes, pero no será el primer legislador del mundo libre que se comunique en más de un idioma. Muchos de los anteriores representantes del Despacho Oval se comunicaban en inglés, español, francés y en más idiomas, reflejando así la mezcla multicultural de América. A continuación verá algunos de los presidentes que conocían la importancia de saber otro idioma:
Thomas Jefferson dijo una vez que "no podría vivir sin libros", y su poliglotismo le permitió leer a los autores en su lengua materna. Dominando al menos seis idiomas (inglés, francés, italiano, alemán, latín y griego), Jefferson abrió el camino al conocimiento y la diversidad en los Estados Unidos.
John Quincy Adams fue a la escuela en Francia y en los Países Bajos, y su dominio del francés, el idioma de la diplomacia europea, le proporcionó su primer cargo oficial. También hablaba un poco de holandés.
Martin Van Buren realmente consideraba que el inglés era su segundo idioma. Hablaba holandés con fluidez en su estado natal de Nueva York, antes de que aprendiera inglés.
James A. Garfield no sólo hablaba inglés, griego y latín, sino que támbien quería difundir esa habilidad entre los demás. A comienzos de su carrera profesional, Garfield enseñó idiomas clásicos en Nueva York. También se decía que era ambidiestro: la gente le hacía una pregunta en inglés y él escribía simultáneamente la respuesta en latín con una mano y en griego con la otra.
Theodore "Teddy" Roosevelt sentía pasión por la poesía escrita en alemán y francés. Aparentemente, leer y escribir las estrofas en alemán fueron un reto para él, pero adoraba la poesía alemana tanto como las obras de los poetas ingleses.
Herbert Hoover y su mujer hablaban chino mandarín.
Woodrow Wilson aprendió alemán para obtener su doctorado en historia.
Franklin Delano Roosevelt se sumergió en las culturas de Alemania y de Francia siendo un niño, desarrollando técnicas de conversación tanto en alemán como en francés, de lo que hizo buen uso durante los grandes desafíos de la Segunda Guerra Mundial. También leía y escribía en alemán, como atestiguan las cartas que mandaba a su madre durante su niñez.
John F. Kennedy, a pesar de ser conocido por su discurso "Ich bin ein Berliner", en realidad tenía dificultades para recordar cómo pronunciar la frase en alemán. (Cuandos los soviéticos bloquearon París, él pudo haber mirado a su mujer, Jackie, para que le dijera las palabras, ya que ella hablaba francés perfectamente).
Jimmy Carter hizo una serie de discursos en América Central y Sudamérica para promover los derechos humanos en la región. Él mismo escribió los discursos, ya que domina el español.
George Herbert Walker Bush domina tanto el inglés como el francés y frecuentemente conversaba con líderes extranjeros en francés.
George W. Bush aprendió a hablar español como gobernante de Texas, atrayendo (y obteniendo votos) a esa significante población hispana del estado. Su hermano, Jeb Bush, representante y antiguo gobernador de Florida, también habla español.
Barack Obama, cuando le preguntaron por sus habilidades lingüísticas como senador, respondió que hablaba "indonesio y un poco español". En un discurso electoral, expresó el deseo que de "cada niño hablara más de un idioma".
Teniendo en cuenta las tendencias demográficas en los Estados Unidos, es extremadamente probable que los futuros presidentes hablen otro idioma además del inglés. Un poco menos del 20 por ciento de la población americana habla otro idioma en su casa, con más de un 10 por ciento del país que habla español. De hecho, muchas de las áreas metropolitanas más grandes del país, incluyendo Miami, Los Ángeles y Houston cuentan con más de un 30 por ciento de la población que habla español en casa.
Además, más de 38 millones de personas reside en los Estados Unidos, pero nació en otro país, con un total nunca visto de más de un 12 por ciento de la población total. Aunque ellos no pueden presentar su candidatura para presidentes, sus hijos sí pueden, y ¿quién sabe? Quizás uno de ellos se convierta en un líder del mundo libre.
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